Hubo un tiempo en el que las cervezas no sabían necesariamente a lúpulo y las cocinas del Aljarafe se llenaban de aromas de cereales, hierbas, especias y frutos de la tierra.

Durante siglos, la cultura gastronómica de Al-Ándalus transformó nuestra comarca en un paisaje de huertas, olivares y alquerías. Hoy recuperamos ese espíritu de diversidad botánica con La Palomareña Mozárabe, nuestra interpretación de las antiguas cervezas gruit: una invitación a descubrir la historia a través del paladar.

paisaje aljarafe

Cuando el Aljarafe era una despensa de Al-Ándalus

El nombre Aljarafe procede del árabe al-Šaraf, relacionado con la idea de altura o elevación.

Durante el periodo andalusí, sus tierras estuvieron salpicadas de alquerías y explotaciones agrícolas vinculadas a Sevilla.

Olivos, cereales, viñas y huertas formaban parte de un paisaje productivo cuya riqueza quedó reflejada en las fuentes históricas. Una herencia que todavía reconocemos en nuestros pueblos y en nuestra manera de entender la gastronomía.

Mozárabes: una cultura nacida del encuentro

Los mozárabes eran los cristianos que vivían bajo dominio musulmán en Al-Ándalus, compartiendo un entorno cultural marcado por distintas tradiciones religiosas y culinarias. 

En aquel mundo, los cereales, el aceite de oliva, las frutas y las plantas aromáticas formaban parte de la alimentación y de la agricultura. 

La Palomareña Mozárabe, elaborada en Palomares del Río, Al-Rauz (El jardín), rinde homenaje a ese universo de intercambios y aromas, sin pretender reproducir una bebida histórica cuya existencia local no está documentada.

ingredientes de una cerveza gruit

Gruit: cuando las hierbas daban personalidad a la cerveza

Mucho antes de que el lúpulo se convirtiera en el ingrediente dominante de la cerveza europea, existían elaboraciones aromatizadas con distintas plantas.

En regiones como Flandes y los actuales Países Bajos, el gruit llegó a estar sujeto a monopolios y derechos de comercialización.

Su composición no fue universal y continúa siendo objeto de investigación histórica.

Aquellas elaboraciones nos recuerdan que la cerveza también posee una historia botánica, mucho más diversa de lo que imaginamos.

La Palomareña Mozárabe: una identidad

Inspirados por ese pasado, en Fermentaljarafe hemos creado una cerveza de 4,2 % de alcohol, donde distintas especias y hierbas construyen una personalidad aromática singular.

Una interpretación actual del espíritu gruit, elaborada artesanalmente en Palomares del Río y estrechamente vinculada al carácter gastronómico de nuestra tierra.

Una cerveza para degustar con curiosidad, descubrir sus matices y brindar por la historia que nos rodea.

La palomareña Mozárabe una cerveza gruit

Una cerveza para saborear nuestra historia

Hay sabores que nos hablan del lugar del que venimos. 

La Palomareña Mozárabe reúne el espíritu de las cervezas herbales europeas  y la riqueza aromática del paisaje andalusí en una creación artesanal hecha en el corazón del Aljarafe.

PROHIBIDA LA VENTA DE ALCOHOL A MENORES.
FERMENTADOS ARTESANALES DEL ALJARAFE RECOMIENDA EL CONSUMO MODERADO DE ALCOHOL EN ADULTOS.