El lúpulo tiene mucho que contar. Y no siempre necesita esperar a la cocción para hacerlo.

En Fermentaljarafe nos gusta explorar técnicas que permitan sacar lo mejor de cada ingrediente. Una de ellas es el Mash Hopping, una forma de lupulado que comienza durante la maceración y que nos permite trabajar el carácter de la cerveza desde sus primeros pasos.

Y si además utilizamos lúpulo nacional cultivado por pequeños productores, la historia adquiere un sabor todavía más cercano.

mash hopping en cuba de macerado con lúpulo y malta

El lúpulo también tiene sitio en la maceración

Tradicionalmente, el lúpulo se incorpora durante la cocción del mosto para aportar amargor, sabor y aroma, o en fases posteriores para potenciar su expresión aromática. Pero el Mash Hopping propone algo diferente: añadir una parte del lúpulo directamente durante la maceración, cuando el agua caliente y la malta comienzan a transformar el almidón en azúcares fermentables.

Esta incorporación temprana permite que determinados compuestos del lúpulo interactúen con el mosto desde el principio. No sustituye a otras técnicas de lupulado, sino que amplía las posibilidades del cervecero para construir perfiles más complejos y equilibrados.

Más allá del amargor: el carácter del lúpulo

El interés del Mash Hopping no está en conseguir una cerveza más amarga ni necesariamente más aromática. Está en explorar cómo una incorporación temprana puede influir en la expresión final del lúpulo.

Algunos estudios apuntan a que esta técnica puede favorecer la presencia de determinados compuestos que, durante la fermentación, pueden transformarse mediante la actividad de las levaduras. Es lo que conocemos como biotransformación, una de las interacciones más interesantes entre lúpulo y fermentación.

El resultado depende de muchos factores: la variedad de lúpulo, la levadura, la receta y el proceso. Pero precisamente ahí reside su atractivo: descubrir nuevas formas de expresar el carácter de un ingrediente extraordinariamente versátil.

manos sosteniendo lúpulo nacional cosecha de agricultores locales

Lúpulo de aquí, con nombre y origen

En Fermentaljarafe creemos que una buena cerveza también empieza por saber de dónde vienen sus ingredientes. Por eso apostamos por lúpulo nacional de pequeños productores vinculados a la asociación Con Ánimo de Lúpulo, una iniciativa que pone en valor el cultivo de esta planta en nuestro territorio.

Detrás de cada cosecha hay agricultores, variedades, condiciones climáticas y decisiones de cultivo que merecen ser reconocidas. Porque el lúpulo no es simplemente una lista de ácidos alfa y aceites esenciales: es un producto agrícola vivo, condicionado por la tierra, el clima y las manos que lo trabajan.

Igual que sucede con la uva o el aceite de oliva, cabe preguntarse cuánto puede llegar a contar un lúpulo sobre el lugar donde ha crecido. Quizá el paisaje también encuentre su manera de expresarse en una cerveza.

Técnica, territorio y personalidad

El Mash Hopping representa muy bien nuestra manera de entender la elaboración artesanal: conocer la tradición, comprender los procesos y atrevernos a explorar sus posibilidades.

Trabajar con lúpulo de proximidad no significa renunciar a la innovación. Al contrario, nos invita a investigar cómo sacar el máximo partido a materias primas que tienen una identidad propia, apoyando al mismo tiempo a quienes apuestan por cultivarlas.

No buscamos que todas nuestras cervezas sepan igual ni que el lúpulo sea siempre el protagonista más ruidoso. Buscamos equilibrio, matices y personalidad. Y, cuando una técnica nos permite explorar nuevas expresiones de un ingrediente cultivado cerca de casa, tenemos una razón más para seguir experimentando.

copa de cerveza entre flores de lúpulo

¿Quieres descubrir nuestra forma de entender la cerveza?

En Fermentaljarafe elaboramos cervezas artesanales donde cada ingrediente y cada decisión del proceso tienen un propósito. Apostamos por la experimentación, los productores cercanos y las recetas con personalidad.

Porque detrás de una buena cerveza hay mucho más que agua, malta, lúpulo y levadura. Hay conocimiento, territorio, identidad y un proceso artesanal.

PROHIBIDA LA VENTA DE ALCOHOL A MENORES.
FERMENTADOS ARTESANALES DEL ALJARAFE RECOMIENDA EL CONSUMO MODERADO DE ALCOHOL EN ADULTOS.