Hay días que piden hielo. Mucho hielo.

Y sí, podrías prepararte un mojito. Sacar el ron, buscar la lima, machacar la hierbabuena, medir el azúcar… o podrías abrir una lata y dedicar ese tiempo a algo bastante más interesante.

Kefir·illo – Mojito es nuestra versión fermentada de ese sabor que todos asociamos al verano: un kéfir de agua con limón y menta, fresco, ligeramente ácido y naturalmente burbujeante.

Tiene la inspiración del mojito, pero juega en otra liga: menos de 0,5% de alcohol, prácticamente sin azúcar y fermentación artesanal.

Fresco, fácil de beber y preparado para entrar directamente en el vaso.

Kefir de agua mojito con limón y menta

No es un mojito. Y justo ahí está la gracia

No hemos intentado hacer un cóctel sin ron.

Hemos cogido lo que hace que un mojito apetezca tanto —el frescor del limón, el aroma de la menta y esa sensación de bebida fría y chispeante— y lo hemos llevado al terreno que mejor conocemos: la fermentación.

La base es nuestro kéfir de agua, una bebida fermentada ligera y con burbuja natural. Después llegan el limón y la menta para darle ese perfil cítrico y herbal que hace que el primer trago pida bastante rápido el segundo.

Limón, menta y burbuja. No hacía falta complicarlo más

Hay combinaciones que funcionan porque sí.

El limón aporta acidez y frescura. La menta deja ese punto limpio y aromático tan reconocible. Y la carbonatación de la propia fermentación termina de hacer el trabajo.

¿El resultado?

Una bebida refrescante, con personalidad y mucho menos empalagosa que muchos refrescos convencionales.

Nosotros recomendamos tomarla muy fría, directamente de la lata o servida en un vaso con bastante hielo. Si añades una rodaja de limón y unas hojas de hierbabuena, tampoco vamos a denunciarte.

Kefir de agua artesanal Mojito Fermentaljarafe

Un refresco fermentado de verdad

Kefir·illo no nace de mezclar agua con un aroma y meterle gas.

Detrás hay una fermentación real, tiempo y un proceso artesanal que hacemos en nuestro obrador de Palomares del Río, en pleno Aljarafe sevillano.

No filtramos ni pasteurizamos Kefir·illo porque queremos mantener el carácter propio de una bebida fermentada artesanal.

Por eso tampoco buscamos que sepa como cualquier refresco industrial. Queremos precisamente lo contrario: que cuando abras la lata encuentres acidez, aroma, burbuja y un sabor que tenga algo que contar.

¿Cuándo te tomas un «Kefir·illo – Mojito»?

Cuando el refresco de siempre te aburre.

Cuando quieres algo fresco pero no te apetece una cerveza.

Cuando vas a conducir.

Cuando montas un aperitivo.

Cuando tienes invitados y quieres poner algo diferente encima de la mesa.

O simplemente cuando abres la nevera a las siete de la tarde, ves una lata fría y piensas: esa.

No hace falta buscarle una ocasión especial.

Aunque si hay terraza, hielo y verano de por medio, mucho mejor.

lata kefir de agua mojito

El mojito se nos ha fermentado

Limón. Menta. Burbuja natural. Menos de 0,5% de alcohol. Y una base de kéfir de agua elaborada artesanalmente en el Aljarafe.

Eso es Kefir·illo – Mojito.

Una alternativa diferente al refresco de siempre y otra forma de descubrir todo lo que puede dar de sí una bebida fermentada.

Mételo en frío, prepara el hielo y pruébalo.