Puede que conozcas el kéfir de leche o la kombucha, pero el kéfir de agua sigue siendo un fermentado poco conocido.
Es una bebida fresca, ligeramente ácida y con burbuja natural. No contiene leche y puede combinarse con frutas, hierbas, café, lúpulo y otros ingredientes.
En Fermentados Artesanales del Aljarafe elaboramos Kefir·illo, nuestra interpretación artesanal del kéfir de agua desde Palomares del Río, en el Aljarafe sevillano.
¿Qué es el kéfir de agua?
El kéfir de agua es una bebida obtenida al fermentar agua azucarada con unos cultivos conocidos como tíbicos, gránulos o nódulos de kéfir.
Aunque parecen pequeños cristales transparentes, en realidad contienen una comunidad de bacterias y levaduras. Al entrar en contacto con agua y azúcar, estos microorganismos empiezan a fermentar.
Durante el proceso transforman parte del azúcar y generan acidez, aromas, gas natural y una pequeña cantidad de alcohol.
El resultado es una bebida ligera, refrescante y con personalidad propia. No es un yogur, no contiene leche y tampoco es una kombucha sin té.
¿Cómo se elabora el kéfir de agua?
La base está formada por agua, azúcar y tíbicos. El azúcar sirve de alimento a los microorganismos.
Tras añadir los nódulos comienza la fermentación. Poco a poco, el líquido pierde dulzor, gana acidez y desarrolla nuevos aromas.
El tiempo, la temperatura y la cantidad de cultivo influyen en el resultado. Por eso, elaborar kéfir de agua requiere observar y probar hasta encontrar el equilibrio adecuado.
Después se retiran los tíbicos y pueden añadirse frutas, hierbas, café, lúpulo u otros ingredientes.
¿A qué sabe y en qué se diferencia de la kombucha?
El kéfir de agua suele tener un sabor fresco, ligeramente ácido y con un dulzor moderado. Puede recordar a una limonada fermentada o a un refresco natural con burbuja fina.
La principal diferencia con la kombucha está en la base y en el cultivo. La kombucha se elabora normalmente con té y un SCOBY, mientras que el kéfir de agua utiliza agua azucarada y tíbicos.
La kombucha conserva matices del té y suele tener una acidez más marcada. El kéfir de agua es más ligero y neutro, lo que permite combinarlo fácilmente con otros sabores.
¿Cómo se toma y cómo se conserva?
El kéfir de agua se disfruta bien frío, directamente en vaso o con hielo. Funciona como aperitivo, con comidas ligeras o como alternativa a un refresco convencional.
Al ser una bebida fermentada viva, debe conservarse refrigerada. El frío ayuda a mantener su sabor, su acidez y su carbonatación.
No conviene agitarlo antes de abrirlo y también puede aparecer algo de sedimento, algo natural en una elaboración artesanal.
Aunque se consume como alternativa sin alcohol, como en la kombucha la fermentación puede producir una pequeña cantidad de alcohol. Conviene consultar siempre la información concreta del producto.
Descubre Kefir·illo
Kefir·illo es nuestro kéfir de agua artesanal: fresco, agridulce, naturalmente burbujeante, por debajo de 0,5% de alcohol y elaborado en Palomares del Río.
Una bebida diferente para quienes quieren salir del refresco habitual y descubrir nuevas formas de disfrutar la fermentación.
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